Marruecos está a pocas horas de vuelo de Europa, pero cambia totalmente de aires nada más salir del avión: otro idioma, otra moneda, otros códigos. Nada complicado, siempre que se sepa qué esperar. Aquí van nuestros consejos prácticos para visitar Marruecos, recopilados desde Marrakech, para preparar vuestro viaje y disfrutar del país sin sorpresas desagradables.
Lo esencial en 30 segundos
- Documentación: un pasaporte válido durante toda la estancia; no se necesita visado para estancias inferiores a 90 días para ciudadanos franceses.
- Dinero: el dirham (MAD) se consigue allí; tened siempre algo de efectivo.
- Alojamiento: un riad en la medina para vivir Marruecos desde dentro.
- Actitud: ropa recatada, regateo con una sonrisa, un «no, gracias» firme ante los falsos guías.
Antes de partir
1. Comprobad vuestros documentos de identidad
Para una estancia turística de menos de 90 días, los ciudadanos franceses no necesitan visado. En cambio, se requiere un pasaporte válido durante toda la duración de la estancia: el carné de identidad no es suficiente para un viaje individual. Las reglas varían según la nacionalidad; consultadlas con el consulado de Marruecos o en el sitio web oficial de vuestro país antes de reservar vuestros billetes.
2. Elegid bien la temporada
La primavera (de marzo a mayo) y el otoño (de septiembre a noviembre) son las épocas más agradables para visitar Marruecos. El verano es muy caluroso en Marrakech, Fez y en el desierto, pero ideal en la costa atlántica (Essaouira, Agadir, Taghazout). El invierno es soleado de día y frío de noche, con nieve en el Alto Atlas.
3. Tened en cuenta el Ramadán
En 2027, el Ramadán debería comenzar alrededor del 8 de febrero (la fecha exacta depende de la observación de la luna). Viajar durante este periodo es totalmente posible y a menudo muy hermoso, con tardes animadas tras la ruptura del ayuno. Simplemente prevéed horarios reducidos en ciertos comercios y lugares, restaurantes a veces cerrados durante el día fuera de las zonas turísticas, y evitad comer o beber ostensiblemente en la calle. Nota: Marruecos suele vivir en el horario GMT+1, pero vuelve al horario GMT durante el Ramadán.
4. Contratad un seguro de viaje
Las clínicas privadas marroquíes son de buena calidad en las grandes ciudades, pero se pagan al contado. Un seguro que cubra los gastos médicos y la repatriación es muy recomendable, sobre todo si planeáis actividades como senderismo en el Atlas, quad o surf. Comprobad de paso qué cubre ya vuestra tarjeta bancaria.
5. Reservad vuestro alojamiento con antelación
Para vivir Marruecos desde dentro, nada como un riad: una casa tradicional organizada alrededor de un patio, a menudo con terraza y desayuno casero. Los mejores riads de las medinas de Marrakech y Fez se llenan durante las vacaciones escolares y los puentes: reservad con tiempo. Para comparar, podéis echar un vistazo a la selección de riads auténticos de Riads Kech, donde se reserva con un pequeño anticipo y se paga el resto allí mismo (consultad sus condiciones de cancelación), o explorar las direcciones propuestas por Riadway.
Antes de reservar, comprobad tres puntos: la distancia a pie desde el aparcamiento más cercano (los coches no entran en la medina), la presencia de una terraza y las opiniones recientes sobre la limpieza y la acogida.
6. Preparad vuestra conexión a internet
Una tarjeta SIM local (Maroc Telecom, Orange, inwi) se compra fácilmente en el aeropuerto o en la ciudad con vuestro pasaporte, y las tarifas de datos son baratas. Una eSIM comprada antes de salir evita cualquier trámite. Descargad también un mapa sin conexión: en las medinas, el GPS suele ser impreciso.
7. No hace falta adaptador eléctrico
Marruecos utiliza 220 V y enchufes de tipo C y E, los mismos que en Francia y Bélgica. Los viajeros procedentes del Reino Unido, Suiza o Norteamérica necesitarán un adaptador.
Dinero y presupuesto
8. Cambiad allí, no antes
La moneda es el dirham marroquí (MAD). Es una moneda cuya exportación está regulada: no podréis conseguirla fácilmente antes de la salida, y la salida de billetes del país está limitada (la Oficina de Cambios autoriza unos 2 000 dirhams por viajero). Lo más sencillo: sacar en cajeros de bancos o cambiar euros en las casas de cambio autorizadas, que muestran sus tasas y rara vez cobran comisión. Conservad vuestro recibo de cambio, útil si queréis volver a cambiar vuestros dirhams al marcharos.
9. Llevad siempre efectivo
La tarjeta bancaria se acepta en hoteles, grandes tiendas y muchos restaurantes de las ciudades. Pero los taxis, los zocos, los pequeños cafés, las entradas a numerosos lugares y las propinas se pagan en efectivo. Tened siempre suelta en billetes pequeños: rara vez os devolverán el cambio de un billete grande.
10. Regatead con una sonrisa
En los zocos, el precio marcado no existe: se discute. Fijaos un precio máximo antes de empezar, proponed bastante menos que el primer precio anunciado y tómate vuestro tiempo. Si no estáis de acuerdo, dad las gracias y marchaos: a menudo es en ese momento cuando baja el precio. En cambio, no se regatea ni en los supermercados, ni en las tiendas de precio fijo, ni en los restaurantes.
11. Preved las propinas
La propina forma parte de la cultura marroquí. En el restaurante, dejad alrededor del 10 % si el servicio no está incluido. Contad con unos cuantos dirhams para un aparcacoches, un maletero o una ayuda para encontrar el camino, y una propina más generosa para un guía o un chófer al final de una excursión.
Moverse por Marruecos
12. Combinad tren, autobús y taxis
El tren de la ONCF conecta cómodamente las grandes ciudades (Tánger, Rabat, Casablanca, Fez, Mequinez, Marrakech), con la línea de alta velocidad Al Boraq entre Tánger y Casablanca. Para lo demás, los autocares de las compañías CTM y Supratours son fiables y tienen aire acondicionado. En la ciudad, coged un pequeño taxi (exigid el taxímetro o acordad el precio antes de subir); los grandes taxis hacen trayectos entre ciudades y pueblos, a menudo compartidos.
13. Organizad vuestra llegada
Llegar de noche a una medina desconocida, con la maleta en la mano, no tiene nada de relajante. Pedid a vuestro riad que organice el traslado desde el aeropuerto: un chófer os espera a la salida y alguien os acompaña a pie hasta la puerta. Este es uno de los servicios que ofrecen muchos riads que se pueden reservar en Riads Kech.
14. Alquilad un coche solo para la carretera
Un coche es ideal para un viaje por carretera hacia el desierto o en el Atlas, pero inútil y complicado en la ciudad. Recogedlo el día que dejéis la ciudad, conducid con prudencia (controles de velocidad frecuentes, peatones, carros y animales) y evitad conducir de noche por las carreteras de montaña.
Allí mismo: los buenos hábitos
15. Adopta una vestimenta respetuosa
Marruecos es un país musulmán, abierto pero apegado a ciertas normas. Tanto en la ciudad como en el campo, opta por ropa que cubra los hombros y las rodillas, tanto para mujeres como para hombres. Te sentirás más cómodo y recibirás menos atención. Los trajes de baño y los pantalones cortos se reservan para la playa, la piscina y los complejos turísticos. La entrada a las mezquitas suele estar reservada a los musulmanes, con la notable excepción de la mezquita de Hassan II en Casablanca.
16. Desconfía de los falsos guías
En las medinas, a menudo te ofrecerán ayuda: «está cerrado por ahí», «te enseño la curtiduría»… Estos guías improvisados esperan una propina o una comisión en las tiendas a las que te llevan. Un «no gracias» firme pero educado es suficiente, sin detenerte. Para una visita real, reserva un guía oficial a través de tu riad o de la oficina de turismo.
17. Pide permiso antes de hacer fotos
A muchos marroquíes no les gusta que les hagan fotos. Pide siempre permiso y prepárate para que los artistas callejeros o los aguadores pidan unos dirhams. Evita fotografiar edificios oficiales, a la policía y al ejército.
18. Come local, bebe embotellado
Tajines, cuscús del viernes, harira, msemen para desayunar: la gastronomía marroquí es uno de los grandes placeres del viaje. Elige puestos y restaurantes muy frecuentados por los lugareños, garantía de frescura. Como precaución, bebe agua embotellada y desconfía de la verdura cruda los primeros días. El alcohol se puede encontrar en hoteles, algunos restaurantes y ciertos supermercados, pero no se consume en la calle.
19. Anota los números de emergencia
Marruecos es, en general, un país seguro para los viajeros; los principales inconvenientes siguen siendo la pequeña delincuencia entre las aglomeraciones y el acoso comercial. Guarda tus pertenencias cerca de ti en los mercados y en las plazas concurridas, y anota estos números:
| Servicio | Número |
|---|---|
| Policía (en la ciudad) | 19 |
| Gendarmería (fuera de las ciudades) | 177 |
| Bomberos y ambulancias | 15 |
Para pequeños problemas de salud, las farmacias (cruz verde) son numerosas y los farmacéuticos dan buenos consejos; siempre hay una farmacia de guardia abierta por la noche en cada ciudad.
20. Sal de las ciudades
Marruecos no se reduce solo a sus medinas. Una noche en el desierto, una ruta de senderismo por los valles del Atlas o un día en la costa de Essaouira ofrecen una imagen totalmente distinta del país. Desde Marrakech, la mayoría de estas excursiones se pueden hacer en un día; encontrarás una selección detallada en la guía de excursiones desde Marrakech de Riads Kech, y nuestras ideas de visitas en nuestra guía Qué hacer en Marrakech.
Preguntas frecuentes
¿Se necesita visado para visitar Marruecos?
No para los ciudadanos franceses (y la mayoría de la UE), para una estancia turística de menos de 90 días: basta con un pasaporte válido durante toda la estancia. Las condiciones varían según la nacionalidad, infórmate antes de partir.
¿Se puede pagar con tarjeta de crédito en Marruecos?
Sí, en hoteles, riads, grandes tiendas y en muchos restaurantes de la ciudad. El efectivo sigue siendo indispensable para los taxis, los zocos, las propinas y numerosos sitios.
¿Cómo vestir para visitar Marruecos?
Privilegia la ropa ligera pero que cubra (hombros y rodillas), una chaqueta ligera para las tardes y el desierto, y calzado cómodo para caminar por las medinas.
¿Cuál es la mejor época para visitar Marruecos?
La primavera y el otoño, para disfrutar de temperaturas agradables en todas partes. El verano es ideal para la costa atlántica, y el invierno para las ciudades y el desierto durante el día.
La información práctica (trámites, normativa de cambio de divisa, fechas del Ramadán) puede cambiar: verifícala en fuentes oficiales antes de emprender tu viaje.